¿Que no hay marcas de mezcal mexicanas lideradas por mujeres? Acá te demostramos que sí existen.
Si bien durante mucho tiempo la industria del mezcal estuvo asociada principalmente con hombres, cada vez encontramos a más mujeres ocupando un lugar protagónico: como productoras, maestras mezcaleras y empresarias.
Y hay algo que me encanta de descubrir estas historias: no se trata simplemente de marcas que utilizan la estética mexicana para vender mezcal.
Son proyectos con raíces “reales” en México, creados y desarrollados por mujeres mexicanas y, en varios casos, con mujeres que participan directamente en la elaboración del mezcal. Por eso, para esta selección busqué marcas cuya historia y producción permanecieran verdaderamente en México.
Acá cuatro marcas de mezcal mexicanas lideradas por mujeres que vale la pena conocer.
1. Zunte

Creada por las mexicanas Karen y Mariana Garduño, Zunte es uno de los ejemplos más claros de una marca mexicana de mezcal creada por mujeres.
Cuando la marca comenzó a darse a conocer, El Universal la describió como una empresa 100% mexicana. Su producción se encuentra en San Luis del Río, Oaxaca, una de las comunidades más reconocidas por su tradición mezcalera.
Zunte trabaja con agaves de la región y mantiene un proceso de producción artesanal, que incluye técnicas tradicionales como la cocción del agave en horno de piedra, la molienda y la fermentación natural.
La propia marca describe sus mezcales como 100% artesanales. Pero quizá una de las cosas más interesantes de Zunte es precisamente la combinación entre tradición y una identidad visual más contemporánea.
2. TOVO

La historia de TOVO comienza mucho antes de que existiera la marca.
Las mujeres detrás del proyecto pertenecen a la familia Santiago Ruiz, una familia oaxaqueña que cultiva agave y produce mezcal desde el siglo XIX.
Hoy, la cuarta y quinta generación de mujeres de la familia continúa con este legado.
Su producción se encuentra en Santiago Matatlán, Oaxaca, conocido como la “Capital Mundial del Mezcal”.
Allí elaboran sus mezcales utilizando métodos tradicionales: el agave se cocina en un horno subterráneo de piedra, se muele con tahona, se fermenta naturalmente y posteriormente se destila en cobre.
TOVO no es simplemente una marca propiedad de mujeres.
Es una tradición familiar que ha pasado por generaciones de mujeres que participan activamente en la elaboración del mezcal.
3. Real Minero

Desde Santa Catarina Minas, Oaxaca, Real Minero representa otra historia profundamente familiar.
La marca pertenece a la familia Ángeles y actualmente Graciela, Adriana, Miriam y Édgar Ángeles Carreño continúan con el proyecto familiar.
Graciela Ángeles, en particular, se ha convertido en una de las figuras más reconocidas de la industria mezcalera mexicana.
Una de las características de Real Minero es que mantiene la producción dentro de su propio palenque y conserva métodos tradicionales de elaboración.
El agave se cocina en un horno de tierra y posteriormente se muele y fermenta antes de ser destilado en ollas de barro.
El trabajo de Graciela Ángeles ha ayudado a demostrar que las mujeres no solamente tienen un lugar dentro de la industria mezcalera: también pueden estar al frente de la producción y de la preservación de sus tradiciones.
4. Tejemaneje

Tejemaneje nos lleva hasta Michoacán y propone una historia diferente.
En lugar de centrarse en una sola familia, el proyecto reúne a mujeres y maestras mezcaleras de distintas comunidades del estado. Cada una aporta sus propios conocimientos, técnicas y relación con los agaves de su región.
Entre las mujeres que forman parte del proyecto se encuentran Luz María Saavedra, Anaid Pacheco, Angélica Obeso, Judith García y Pilar Eslava.
El resultado es un proyecto que funciona casi como un tejido, muy apropiadamente llamado Tejemaneje, entre distintas mujeres, comunidades y formas de entender el mezcal.
**También es una oportunidad para recordar que la historia del mezcal mexicano no termina en Oaxaca. Michoacán cuenta con una tradición propia y una enorme diversidad de agaves y productores.
Woman Power?
¡Súper sí! Quizá lo más interesante de conocer estas marcas es darse cuenta de que la historia de las mujeres en el mezcal no comenzó con Instagram ni con las nuevas generaciones de emprendedoras.
Las mujeres han formado parte de la cadena del mezcal durante mucho tiempo: desde el cultivo y la cosecha del agave hasta su transformación, fermentación, destilación y embotellado.
Hoy, muchas de ellas también están tomando las riendas de sus propios negocios y haciendo visible un trabajo que durante generaciones permaneció detrás de escena. El Gobierno de Oaxaca, por ejemplo, ha documentado el papel de las mujeres en diferentes etapas de la producción tradicional del mezcal.
Y quizá ahí está lo más bonito de estas historias.
Así que la próxima vez que busques un mezcal, mira un poco más allá de la botella; busca a la mujer detrás de ella.
