Las amistades adultas no son imposibles, pero sí requieren tiempo.
¿Recuerdas cuando estabas en el área de juegos de McDonald’s y conocías a tu nueva mejor amiga del día? Era demasiado fácil conectar con las personas y simplemente llamarlas “amigas”, ¿no? Ahora, hacer amigos en los treinta y el concepto de tener amistades adultas puede parecer imposible de lograr. 🫠
Para muchos de nosotros, hacer amigos en los treinta puede ser un desafío, algo agotador y hasta aterrador. Especialmente si nos estamos mudando a una nueva ciudad, hemos experimentado un cambio importante en nuestra vida o nos damos cuenta de que nuestras amistades actuales han cambiado con el tiempo.
¿Pero por qué es tan difícil y qué podemos hacer al respecto?
Falta de tiempo: Seamos honestos, entre el trabajo, las relaciones y las obligaciones familiares, es obvio que se puede dificultar encontrar tiempo para socializar.

A diferencia de la universidad o nuestros veinte, ya no tenemos grandes bloques de tiempo libre para pasar con amigos. Rápidamente nos damos cuenta de que puede volverse complicado encontrar ese espacio, dejando poco margen para la socialización espontánea.
¿Se puede superar esto? Sí, pero debemos hacer un esfuerzo por priorizar también nuestra vida social y dedicarle tiempo, igual que a cualquier otro compromiso importante. No necesitamos complicar las actividades ni los horarios.
Para empezar a construir relaciones fuera del trabajo, podemos asistir a cenas después de la oficina con nuestros compañeros o asistir a reuniones después de nuestra sesión de ejercicio.
Etapas de vida diferentes: Es normal y parte de la vida ir distanciándonos de ciertas amistades a medida que crecemos. Ya no estamos en la misma etapa o mentalidad que teníamos hace cinco o diez años. Hay quienes pueden estar casadas con hijos y carrera, mientras otras solteras y enfocadas en su vida profesional.
Estas diferencias pueden dificultar encontrar puntos en común y formar conexiones.

Intenta unirte a grupos o clubes enfocados en hobbies o actividades que disfrutes. Puede ser una excelente manera de conocer personas con intereses similares que estén en una etapa de vida parecida o con valores y visiones afines. Bumble BFF o Timeleft pueden ser un buen punto de partida.
Círculos sociales pequeños: Quizás el miedo al rechazo te impide intentar conectar con nuevas personas, o tal vez, mientras buscas tu paz interior y trabajas en tu proceso de sanación, empiezas a alejarte de quienes ya no enriquecen ni apoyan tu estilo de vida actual.
Estos comportamientos te “darán” menos oportunidades de conocer gente nueva, pero te ayudarán a crear vínculos más auténticos.
Confía en tu instinto cuando empieces a conectar con alguien y presta atención a cómo te sientes a su lado. Ya sea que los conozcas en línea o en un evento, recuerda que la clave es estar abierta, tener una actitud positiva y estar dispuesta a arriesgarte. Quizás entonces las amistades adultas no sean tan complicadas.
Recuerda: No se trata de la cantidad, sino de la calidad de las amistades que tendrás en esta nueva etapa de tu vida.


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