Con una vibra que atraviesa cualquier pantalla, Peppy Jones será una artista que quieres conocer: la nueva cool girl en la ciudad; natural y magnética sin fingirlo.
Para empezar el año con la energía correcta, me pareció justo sentarme a conversar con la artista mexicana Peppy Jones. Llegó a mi radar como muchos proyectos indie hoy en día: de forma orgánica, a través de redes sociales. Pero lo que se quedó conmigo no fue solo una canción o una estética: fue un “feeling”. La certeza de que estaba frente a alguien que crea desde el instinto, la emoción y una conexión profunda con el storytelling.

Una de mis características favoritas del proyecto de Peppy es ese punto medio entre la nostalgia y la honestidad: un pop-rock con raíces en la energía noventera que hace que su música se sienta familiar al instante. Además, hay algo casi cinematográfico en lo que construye; una carga emocional que convierte cada canción en la escena inicial de una película coming-of-age.
Digamos que más allá de la música, hay un sentido inconfundible de juego e intuición creativa.
Eso se filtra en todo lo que hace, desde la composición hasta el estilo. Creando así un proyecto crudo, intencional y profundamente personal. Una artista que apenas está comenzando…
Y comenzando está… con solo tres (ahora cuatro) sencillos lanzados hasta ahora. Peppy Jones parece tener una visión creativa clara de su sonido, mientras navega y explora su independencia y la vulnerabilidad de empezar desde cero.
Cuando hablamos de la cualidad cinematográfica de su sonido, menciona:
Me absorben muchísimo las historias. Si veo una película, salgo sintiéndome el personaje principal. Si leo un libro, desaparezco por completo en ese mundo. Eso es lo que quiero que haga mi música: que te lleve a algún lugar.
Existe una fuerte inclinación hacia los 90; mucha gente lo señala, y tiene sentido porque es la música que más me gusta escuchar. Es lo que quiero en mis audífonos, lo que se siente natural para mí. Para mí, esta frase captura exactamente por qué su música se quedó conmigo.
Es una sensación familiar, especialmente para quienes crecimos en los noventa, y Peppy la toca con una naturalidad que se siente honesta, no “nostálgica”. Además, creo que está profundamente conectada con su visión. Aquí no hay personajes ni performance. Solo curiosidad, intuición y una conexión genuina con lo que quiere decir.
Y lo que vuelve este proyecto aún más vulnerable es que ella misma reconoce que nos estamos acercando a su esencia a través de él.
“Por ahora, soy solo yo, mis ideas y mi voz, y eso es intencional. Claro que sueño con expandirlo, colaborar con personas increíbles y crear shows y visuales más grandes. Pero por ahora me gusta que la gente esté viendo el núcleo de lo que quiero decir”, afirma. “Honestamente, esta es la versión más honesta de mí hasta ahora. Muy cruda. Muy sin filtros.”
Siempre crendo.

La relación de Peppy con la moda juega un papel importante dentro de su universo, visible en su estética y completamente alineada con su sonido. Una vez más, demuestra que es alguien que tiene claro el rumbo, las emociones y las imágenes que quiere transmitir. ¿Pero dónde se cruzan estos dos mundos? En su amor por crear:
A mí me gusta crear, punto. Antes de la música diseñaba ropa. Ahora la música es mi enfoque, pero el instinto es el mismo.
Sobre el proceso, explica cómo ambos mundos se entrelazan de formas interesantes:
“Con la moda, si algo no funciona, normalmente puedes arreglarlo, ajustarlo, añadir algo o mejorarlo. La música es más frágil. Si una letra o melodía no está bien, tienes que esperar a que llegue el momento en que haga clic. No puedes forzarlo.”
Y si hablamos de proceso, hablemos de escritura. Peppy escribe desde experiencias personales; sin embargo, como mencionaba antes, a veces sus canciones comienzan a partir de cosas que ha visto, leído o imaginado. El resultado es un espacio donde se mezclan emociones reales con narrativa, permitiendo que otros se vean reflejados en sus historias.
En una escena en constante cambio, como la del indie mexicano, Peppy Jones está creando a su propio ritmo, guiada por el instinto, la curiosidad y una profunda confianza en su voz. Y a veces, así es exactamente como comienzan los proyectos más significativos.
